Renuncia de Benedicto XVI

Fuente: Europa Press

papa-2-efe.jpg
  El Vaticano ha anunciado hoy que el papa Benedicto XVI renunciará como máximo responsable de la Iglesia católica el 28 de febrero. En plena celebración vaticana, Ratzinger da a conocer esta decisión “por falta de fuerzas y consciente de la gravedad”.
En un mundo lleno de escándalos políticos y financieros donde la sensación entre el pueblo, es de mucho malestar alguien da un ejemplo muy a tener encuenta.
Teniendo su futuro resuelto como Papa presenta su renuncia o dimisión, los motivos idudablemente no son los mismos por los que un financiero o político debería dimitir, pero a más de uno deberia hacer reflexionar, el fin último el bien de la comunidad (iglesia).
También los políticos están donde están para velar por el bien de la comunidad y escuchar el dolor de un pueblo que llora por los deshaucios, impuestos, copago sanitario, reforma laboral e injusticia de la justicia, pero no se les remueve la conciencia ni humana ni cristiana de hacer algo encontra. Prometer y no cumplir tiene un nombre, hacer y no escuchar también lo tiene.
Sirva pues, este ejemplo que hoy nos da Ratzinger, para que muchos que no pueden cumplir sus promesas tengan la valentia de reconocer su incapacidad por trabajar para que la gente esté y sea un poco más feliz.
Reproducimos aquí las palabras historicas que ha pronunciado ya que hacía mucho tiempo que esto no sucedia dentro de la iglesia:
Queridísimos hermanos, os he convocado a este consistorio no solo para las tres canonizaciones, sino también para comunicaros una decisión de gran importancia para la vida de la Iglesia. Después de haber examinado repetidamente mi conciencia delante de Dios, he llegado a la certeza de que mis fuerzas, por la edad avanzada, no son ya las necesarias para ejercitar de modo adecuado el ministerio petrino. Soy bien consciente de que este ministerio, por su esencia espiritual, debe ser realizado no solo con las obras y las palabras, sino también sufriendo y rezando. Todavía, en el mundo de hoy, sujeto a rápidos cambios y agitado por cuestiones de gran importancia para la vida de la fe, para gobernar la barca de San Pedro y anunciar el evangelio es necesario también el vigor tanto del cuerpo como del alma. Vigor que en los últimos meses me ha disminuido en modo tal que debo reconocer mi incapacidad para administrar bien el ministerio a mí confiado. Por esto, bien sabedor de la gravedad de este acto, con plena libertad, declaro renunciar al ministerio de Obispo de Roma, sucesor de San Pedro, confiado a mí por mano de los cardenales el 19 de abril del 2005. De modo que, desde el 28 de febrero del 2013, a las 20 horas, la sede de Roma y la sede de San Pedro quedará vacante y deberá convocarse, por aquellos a quienes compete, el cónclave para la elección del nuevo Sumo Pontífice.

Queridísimos hermanos, os agradezco de todo corazón por todo el amor y el trabajo con el que habéis llevado conmigo el peso de mi ministerio. Y os pido perdón por todos mis defectos. Ahora, confiamos la Santa Iglesia al cuidado del Sumo Pastor, nuestro Señor Jesucristo, e imploramos a su santa Madre María para que asista con su bondad materna a los padres cardenales en la elección del nuevo Sumo Pontífice. En cuanto me corresponde, también en el futuro querré servir con todo mi corazón, con una vida dedicada a la oración, a la Santa Iglesia de Dios.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Artículo. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s