Celibato opcional: una idea que agita las aguas del Vaticano. Marcelo Larraquy

Cura casado
Fuente: Moceop
El Papa admitió que “la puerta está abierta” y reinstaló la polémica. Las diferencias entre Bergoglio y Ratzinger. Historias de curas argentinos que abandonaron la parroquia en busca de una familia.
Los domingos a la noche, en el Líbano, los seminaristas católicosesperan salir de clase para ver a sus novias. Se las puede ver sentadas una al lado de la otra en una sala común. Y si el seminarista no tiene novia, va al pueblo y en poco tiempo vuelve al seminario acompañado de una chica. Tienen mucho prestigio.

Los seminaristas del rito oriental pueden casarse antes de ordenarse sacerdotes. Después de ordenarse, no. Deben permanecer célibes. Lo más probable es que el sacerdote diocesano casado no sea designado obispo: suelen ser elegidos entre los monjes, que tienen voto de castidad. Aún así, se calcula que la mitad de los sacerdotes diocesanos del rito oriental están casados, se ocupan de su esposa y de sus hijos, administran sacramentos y están en comunión con la Santa Sede. La otra mitad de los sacerdotes permanece célibe.

Esta es una tradición, legitimada por El Vaticano, que está en vigor “desde tiempos remotos”. En cambio, para la praxis de la Iglesia Católica de rito latino se impuso el celibato sacerdotal como obligación en todos los niveles clericales a partir del Concilio de Letrán I, en 1123. Hasta entonces, los apóstoles, incluso los primeros Papas, como luego muchas generaciones de obispos, estuvieron casados y tuvieron hijos.

Lo contemplaba el Derecho Canónico. Se les requería tener una sola mujer. Después la disciplina célibe fue instaurada en la necesidad de conservar los bienes de la iglesia para la propia iglesia y no para los herederos de los sacerdotes.

El reclamo de una discusión sobre el celibato regresó el mes pasado por una carta firmada por veintiséis mujeres italianas que se reconocieron en una relación amorosa (y clandestina) con sacerdotes italianos.

“Como tú bien sabes -le escribieron al Papa- se usan muchas palabras de quienes están en favor del celibato opcional, pero poco se conoce del devastador sufrimiento de una mujer que vive con un sacerdote la fuerte experiencia del enamoramiento. Queremos con humildad, poner a tus pies nuestro sufrimiento para que algo pueda cambiar no sólo para nosotras sino para toda la Iglesia (…) Nosotros amamos a estos hombres, ellos nos aman a nosotras …”.

No solo ellas enviaron carta al Vaticano. También lo hicieron pocos días después sacerdotes y teólogos de algunas parroquias madrileñas: le pidieron a Francisco que iniciara una reflexión para admitir el celibato opcional “no sólo para ganar nuevas formas ministeriales, sino para no perder la riqueza que ya tenemos, como la de algunos presbíteros que se sienten también llamados al matrimonio”.

El Papa hizo pública su posición, una vez más, en el diálogo con la prensa que mantuvo en el avión, después de visitar Tierra Santa. Mencionó a los curas casados de los ritos orientales y reafirmó que “el celibato no es un dogma de fe, sino una regla de vida que yo aprecio mucho y que es un don para la Iglesia. Al no ser un dogma de fe, siempre está la puerta abierta”.

Francisco se mantuvo en la línea ya expresada en su libro de diálogos con el rabino Abraham Skorka.

En “Sobre el cielo y la tierra”, el entonces cardenal porteño decía: “Por el momento la disciplina del celibato se mantiene.

Algunos dicen, con un cierto pragmatismo, que así se pierde mano de obra. En el caso hipotético de que el catolicismo occidental debiera revisar la cuestión del celibato, creo que lo haría por razones culturales (como en Oriente), y no tanto como opción universal. De momento, yo estoy a favor de que se mantenga el celibato, con todas las ventajas y desventajas que comporta, porque es objeto de diez siglos de experiencias positivas más que de errores”.

El hecho de que el Papa mantenga la “puerta abierta” sobre la posibilidad de un debate ya presenta una diferencia radical frente al pontificado de Ratzinger. Benedicto XVI también consideraba el celibato como un testimonio de fe, pero lo enfatizaba como una prioridadpara conducir los hombres a Dios. “La fe en Dios se hace concreta en esa forma de vida (el celibato), que sólo puede tener sentido a partir de Dios. Fundar la vida en él, renunciando al matrimonio y a la familia, significa acoger y experimentar a Dios como realidad, para así poder llevarlo a los hombres”, expresó en un discurso ante la curia romana en 2006.

La rigidez de Ratzinger frente al tratamiento del celibato generó en 2012 un “llamado a la desobediencia” por parte de monseñor Helmut Schüller, párroco del suburbio de Viena. Entre las iniciativas de reforma también se sumaban el reclamo por el sacerdocio femenino, la comunión para los divorciados que se volvieron a casar y mayor apertura hacia los laicos. Al llamado de Schüller adhirieron públicamente 329 curas austríacos y centenares de sacerdotes de Francia, Alemania, Irlanda, Estados Unidos y Australia. El movimiento impactó dentro de la curia romana. Ratzinger mantuvo distintos encuentros con sus dicasterios -agencias de gobierno de la curia romana- y con cardenales austríacos. La conferencia Santa Sede evitó imponer sanciones canónicas a los sublevados para no provocar un cisma. El reclamo del debate de una “agenda progresista” en la Iglesia es motivo de tensión interna entre reformistas y conservadores en el Pontificado de Francisco, que serán expuestos con mayor visibilidad en el Sínodo de Obispos en octubre próximo, en Roma.

Como titular de la Congregación de la Doctrina de la Fe, en el papado de Juan Pablo II, Ratzinger mantuvo una lucha sin cuartel contra las opiniones que “ponían en peligro la sana doctrina de la fe” y condenó al “silencio total” o directamente al apartamiento de la Iglesia de teólogos que se manifestaban en favor del celibato opcional, entre otros reclamos. En su larga lista de condenados se encuentran Hans Kung, Leonardo Boff, entre otros. Por estos antecedentes, “la puerta abierta” de Bergoglio a la posibilidad de un cambio en el celibato adquiere una mayor relevancia en el interior de El Vaticano. Además, en el pasado, otros eclesiásticos que integran el “team” del Papa Francisco en la curia romana se manifestaron en favor de una discusión. Como lo fue el cardenal alemán Walter Kasper, el cardenal brasileño Claudio Hummes, o el mismo Pietro Parolín, quien apenas fue designado Secretario de Estado por Francisco manifestó que el celibato no es un dogma de la Iglesia sino un precepto y como tal “es algo que se puede discutir”.

Cada vez que se menciona la caída en las vocaciones y la escasez de sacerdotes, en el interior de la Iglesia se vuelve a avanzar en la idea de un cambio en el Derecho Canónico que permita integrar a los hombres que se sienten llamados por Dios para el sacerdocio y también para el matrimonio.

La autoridad eclesiástica (obispos) sobre el clero (sacerdotes) y la cuestión económica también son materia de análisis en la hipótesis de un celibato optativo. Sobre estos puntos, el teólogo norteamericano de la orden jesuita Allan Deck, entrevistado por Clarín, considera que el celibato permite la influencia y el control de los obispos sobre que clero: “Un clero con familia -dice- y supuestamente con otras fuentes de ingreso, que no dependa económicamente tanto de la Iglesia, llevará a otra cualidad de relación con la jerarquía”. Por otra parte, los sacerdotes, al buscar trabajo remunerado, “dejarían de ejercer un oficio eclesial a tiempo completo para ajustarse a las exigencias de mujer e hijos ”. Prosigue Allen: “Tal vez en estas dos áreas -las finanzas y la práctica de la autoridad de la jerarquía sobre el clero- es donde se encuentre el desafío más real que obstaculiza el cambio en el celibato en la Iglesia Católica”, sintetiza.

Hoy parece imposible imaginar a seminaristas católicos del rito latino esperando la visita de sus novias un domingo a la noche. Un cambio en el celibato sacerdotal, en una práctica sostenida por casi mil años, no es algo sencillo de modificar.

Eppur si muove.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Artículo. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s