VIERNES SANTO. LA MUERTE DE JESÚS ESTABA ANUNCIADA: ERA UN SUBVERSIVO QUE SOLIVIANTABA A LAS MASAS. Juan Cejudo, miembro de MOCEOP y de Comunidades Cristianas Populares

Fuente: El Blog de Juan Cejudo
La muerte de Jesús estaba anunciada. Desde que salió por los pueblos de Palestina anunciando el Reino de Dios pronto empezó a ser una persona peligrosa para el sistema religioso y político de su tiempo.

Él era un ser libre y anunciaba la libertad para todos. Un Reino donde existiera la paz, la fraternidad, la justicia, la libertad. Jesús hacía muchas cosas que las personas religiosas de su tiempo, sobre todo los sumos sacerdotes y los maestros de la Ley no les podían perdonar.

Así:

-Comía con pecadores y cobradores de impuestos y lo criticaban
-Sus discípulos no ayunaban como los seguidores de Juan el bautista y los fariseos
-Rompía las leyes judías que prohibían trabajar en sábado y él deja que sus discípulos desgranen las espigas para poder comer en sábado porque “El sábado está para el hombre y no el hombre para el sábado”

– Sus discípulos no se lavaban las manos antes de comer ( según las leyes judías los alimentos serían impuros) y Él dice que lo impuro son otras cosas que hacen daño a las personas.
– Los sumos sacerdotes y los maestros de la Ley no le perdonan lo que hizo en el Templo volcando las mesas de los cambistas y de los vendedores de animales. “Buscaban cómo detenerle y matarle”.

Es que Jesús había atentado contra el núcleo del culto y también del negocio de los judíos: el Templo y también el principal foco de atracción turística. No se lo perdonaron. Y es que “habían convertido su casa en una cueva de ladrones”.

– Además, cuando lo llevan delante de Herodes, de Pilatos y de los Sumos Sacerdotes para declarar se manifiesta como un ser libre, que dice la verdad aunque ello provoque su condena definitiva a muerte (que estaban deseando) al declararse Hijo de Dios.

– Para las autoridades religiosas y políticas Jesús es un “subversivo” que “solivianta a las masas” pues las masas de pobres, enfermos y marginados le seguían al comprobar que Jesús hacía gestos para liberarlos de su situación de marginación y postración.

Ese mensaje liberador de Jesús es lo que más les preocupa. Un mensaje que va contra las leyes judías y que ve peligrar al poder político. Por eso es el poder político y religioso el que decide que Jesús debe morir. Es demasiado peligroso.

Los que nos decimos seguidores de Jesús debemos tener claro cuál es el mensaje de este Viernes Santo que hoy celebramos. Leonardo Boff lo dice muy claro con estas palabras:

“Cargar la cruz como Jesús la cargó significa, por tanto, solidarizarse con aquellos que son crucificados en este mundo: los que sufren violencia, son empobrecidos, deshumanizados, ofendidos en sus derechos. Defenderlos, atacar las prácticas en cuyo nombre son hechos no-personas, asumir la causa de su liberación, sufrir por causa de esto: he ahí lo que es cargar la cruz. La cruz de Jesús y su muerte fueron consecuencia de este compromiso por los desheredados de este mundo.”

“Hoy la mayoría de la humanidad vive crucificada por la miseria, por el hambre, por la escasez de agua y por el desempleo. También está crucificada la naturaleza devastada por la codicia industrialista que se niega a aceptar límites”

Aunque a nivel global sabemos dónde están hoy los crucificados ( refugiados y desplazados sirios, millones de africanos amenazados de muerte inmediata por el hambre, inmigración en muchos países del mundo etc…), debemos, en la práctica, pensar a nivel local, en nuestros ambientes, para ver quienes sufren cerca de nosotros, en nuestra ciudad o pueblo, en nuestro barrio, quizá en nuestra propia familia, vecinos, amigos… y tratar de aliviar su sufrimiento luchando por las causas justas (contra el paro, los sin techo, los que tienen problemas muy graves de vivienda, por las personas necesitadas en exclusión social etc..) y por una sociedad más solidaria y justa porque es necesario un cambio radical de un sistema que sólo funciona en beneficio de una minoría de privilegiados y en contra de una mayoría.

Aunque nos llamen políticos, rebeldes o revolucionarios. También a Jesús lo condenaron por político rebelde y blasfemo. Como dice José Mª Castillo, teólogo:

“Más aún, Jesús fue crucificado, no entre dos “ladrones”, sino entre dos “lestaí”, una palabra griega de la que sabemos que se utilizaba para designar, no sólo a los “bandidos” (Mc 11, 17 par; Jn 28, 40), sino además a los “rebeldes políticos” (Mc 15, 27 par), como advierte F. Josefo (H. W. Kuhn; X. Alegre).(Castillo)”

Jesús fue crucificado como rebelde político.

Puede parecer que, actuando así, perdemos la vida tontamente y que fracasamos. Los valores del mundo son otros: luchar por tener dinero, poder, prestigio etc…También Jesús parece que había fracasado, se quedó sin amigos, lo dejaron sólo y hasta parecía que Dios le había abandonado.

Sin duda con la muerte de Jesús no acaba todo. Como el grano de trigo que se pudre, pero sirve para el nacimiento de una espiga, su muerte es el comienzo de una nueva vida. Como tantas y tantas personas que a lo largo de la historia entregaron su vida a los demás y ha dado su fruto con abundancia: Lutero King, Óscar Romero, Ellacuría, Diamantino García Acosta, Fermín Salvochea… y tantos y tantos… Merece la pena vivir para los demás.

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